martes, 23 de abril de 2013

Sin mí, sin ti sola.


Pensé poner día uno, dos, tres….100,1000…∞ más el dolor será el mismo y la intensidad no cambia, los números en este caso  no cuentan y la soledad es la misma.
Podemos caminar solo por la calle acompañados de tormentas en la cabeza perseguidos por nuestros actos y por más que corramos, la realidad siempre nos topa en la siguiente esquina, así que esta ocasión me quedare sentada en el mismo lugar y dejare que las tormentas caigan uno seguida de la otra, hasta que mi cielo se despeje y pueda ver la luz.
Esta vez mi cabeza está en la tarea de encontrarme a mí y a nadie más, dejare de esperar de los demás lo que no hago yo por mí.
Estoy resignada a aceptar mis culpas, mis pecados, mis errores y mis aciertos, lo que no significa que acepte ser un monstruo  al contrario, estoy viva, cometo errores, hago las cosas como creo es correcto y tal vez este equivocada, pero es la única forma que conozco.
Hoy me miro, sin otros ojos que la realidad abrumadora y me acepto, más no significa todo este perdido, solo espero mi alma me perdone, pues la he hecho a mi voluntad y la he cuidado poco.
Más mientras caen mis tormentas, me pierdo y encuentro, solo estaré. aquí  allá, ahí donde tú solo, tú me encuentras y dejas perder.