domingo, 27 de junio de 2010

Pecados de la infancia


Que significada no lo sabía, hoy lo entiendo a la perfección, siempre que encontraba en la casa revistas me llamaba mucho la atención la imagen de dos siluetas una cerca de la otra.
Podía sentarme y contemplarla por horas, hasta que mi madre decía vete jugar y deja eso, regresaba a mi mundo y todo se borraba, pasaban días meses, no lo sé, pero cada que una revista caía en mis manos, volvía hacer lo mismo sentarme y contemplar la imagen en blanco y negro, de dos siluetas una cerca de la otra, podrían ser rostros, o cuerpos. Que significada era la pregunta constante.
Un día a la edad como de 7 años me atreví a preguntar que significaba y la respuesta fue agresiva y tajante “Eso no te importa”. Lo deje con mi madre y recurría a mis hermanas algunas al igual que yo tenían la interrogante y las más grandes ante mi pregunta soltaban una carcajada que me hacían sentir molesta, confundida y tonta.
Y la interrogante seguía, hasta que un día entendí que la respuesta requería de tiempo, así que cada que veía una imagen que me llamaba la atención, la recortaba y la escondía entre el forro de mis cuadernos en espera de algún día poder comprender su significado.
Hoy lo que me queda claro es que cada imagen era apasionada, representaba la pasión, pero como era un tema tratado solo entre pareja, para mi madre era difícil explícalo y mis hermanas que lo conocían lo habían entendido de la misma manera algo prohibido.
Mi pecado era querer entender cosas que ni los adultos podían decir abiertamente, que les incitaba a pensar en placer, amor, deseo, pero que al mismo tiempo les despertaba un sentimiento de culpa.
Aplaudo que los tiempos cambien, que me pueda expresar y que con respecto al tema pueda hablar con mi hija sin dejarle una idea errónea que solo requiere de tiempo para explicar poco a poco todo.

jueves, 17 de junio de 2010

Feliz día de padre.

Entre sombras lo recuerdo, su voz ya casi no la distingo es como un eco que se pierde en el silencio, pero sus manos están perfectamente grabadas en mi mente.

Que edad tenia, ups! creo eran como 6 años, tuvo el bello detalle de recordar mi cumpleaños, estaba rodeada de mis hermanas frente a un pastel blanco, una vela al centro y el cuarto en penumbras. Voltee y lo vi sentado al fondo, mi padre con una gran sonrisa.

Ese es último recuerdo que tengo de él y el más hermoso. Tras años difíciles para mi madre, hermanas y para mí. Lo volvía ver tenia 13 años, el seguía idéntico a mi recuerdo y sus manos iguales, pero las experiencias dejan heridas en el alma y para ese momento yo lo veía como el único culpable de todo lo vivido.

Esa fue la última vez que lo vi, y por años no le perdone sus errores como padre, pero siempre hay personas lindas que te enseñan a ver la vida de diferente forma y a perdonar tus errores, porque no soy nadie para criticar los errores de los demás y menos los de mi padre.

Lo recuerdo con cariño, he entendido que por algo pasan las cosa y aprendí mucho, cada año el día de su cumpleaños le prendo una veladora, para darle luz a su camino y el día del padre le doy gracias a mi Señor por compensarme con tan maravilloso padre para mi hija.

miércoles, 16 de junio de 2010

El cuento...

Y como en todos el sapo es anfibio, ni siquiera llego a príncipe, las hadas eran perversas de ideas retorcidas, el valle sombrío, pero él susurraba poemas al viento, que la doncella recibía como gotas de aliento que iluminaban su presencia, hoy él ha callado sin saber que su silencio la va matando lentamente.

martes, 1 de junio de 2010

Quise decir no...

Y el grito es interno y entre más aprieto los labios para que no salga más fuerte se hace.

Quise decir no, pero las palabras salían solas.

Quise decir no, pero tu mirada me atrapo y mis ojos lo dijeron todo.

Quise decir no, pero todo mi cuerpo gritaba lo contrario.

Quise decir no y una lágrima me delato en tus brazos.

Quise decir no, pero era demasiado tarde, pues tus besos, tus caricias y tus brazos hicieron una cárcel de la que no quiero escapar.