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Dulce agonía la mía.

Me di cuenta que tus labios eran fuego
Cuando consumían lentamente los míos.

Comprendí que estaba perdida en tu cuerpo
Cuando tus brazos eran mi refugio, tus labios mi dulce veneno y siempre quería estar en ellos.

Camine en tus caricias como colibrí que vuela libre y decide su rumbo.

Me desaparecía en las pasiones de tu cuerpo al saber que en él me siento viva y al mismo tiempo me consumía lentamente.

Deje de ser libre para ser tuya y al final me di cuenta que era yo quien te tenia al sentir que existe algo más que un sueño.

De Sol a Sol eres parte mía o mejor dicho
Radiante Acaricias Todos mis días con tu presencia.

Pera es el punto intermedio, porque siempre que me encuentras soy Mujer, Caricias Placer en Hérase.

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